La táctica de carrera y sus condiciones en ruta

Por  416351-eliud-kipchoge Oscar  Saucedo Pintor

Luego de ganar el maratón de Londres, edición 2016, Eliud Kipchoge ha sido considerado como el maratonista más exitoso de la historia, pues de sus siete participaciones en maratón, tiene seis primeros lugares y un segundo, promediando 2h4’22’’, algo que nadie más ha logrado.
Luego de su bicampeonato en el llamado “maratón de las estrellas”, donde impuso record del recorrido, Kipchoge declaró en entrevista: “Nosotros no corremos sólo con las piernas, corremos con la mente y con el corazón”. Esto es algo impresionante, luego de ver tanto su musculatura como su progresión en la manera de correr los 42km de manera inteligente, ordenada y valiente. ¡No cabe duda que el record del mundo lo tiene muy cerca!
Si bien el citado keniata tiene un gran talento y marcas de pista que lo respaldan para enfrentarse a los mejores del mundo en maratón, también es importante analizar su manera de enfrentar las carreras, en especial porque considero que este análisis del “más exitoso maratonista de la historia” puede también servir a quienes queremos mejorar nuestras modestas marcas personales y ser el mejor atleta, que en este momento podamos ser.
En primer lugar quiero destacar su actitud al enfrentarse a las estrellas del maratón. Pues aunque Kipchoge tenía poco tiempo en esa distancia, optó por romper el paradigma del mal llamado correr táctico, y ataca con todo su potencial. Y digo que se emplea mal el termino, porque generalmente se plantea que una carrera táctica es esperar hasta las instancias finales para ir haciendo los cambios de ritmo, cuando no siempre es así. Es necesario cambiar la idea de que debemos reservarnos cuando queremos ganar un lugar, o subir al podio, y que eso es otra cosa distinta que dar nuestro mejor esfuerzo en una carrera. Sé que esto acaba de sonar contradictorio y lo es. Muchos atletas (y corredores amateur) dicen “hoy no voy a correr a tope, hoy es más importante ganar un lugar, o una medalla”. Cuando resulta que en muchísimas ocasiones se pierde el lugar, la marca, y la satisfacción misma de entregar el esfuerzo, por estar “cuidando el lugar” y por pensar que se está corriendo tácticamente. Tampoco digo que hay que salir desbocado, pues como vimos en una edición anterior de esta revista, hay que ser arriesgados y también realistas.
Para mayor claridad utilizo esta definición “la táctica de carrera es cualquier tipo de planteamiento estratégico que lleva a cabo un atleta (o equipo) y que se prepara incluso meses antes del evento, con el objetivo de presentar el óptimo resultado de que es capaz, en ese momento, dicho atleta”. Para ello se tienen en cuenta varias condiciones:
1. Las habilidades personales, entendidas sobre todo por los resultados de carreras y chequeos recientes en la distancia que se está compitiendo, así como por el entrenamiento realizado.
2. La distancia de la carrera. Pues cabe señalar que cada distancia se enfoca de forma distinta, por ejemplo en una edición anterior de esta revista hablé del estudio de la Universidad de New Hampshire, USA, en el cual se realizaron varias carreras de 5km a corredoras, pidiéndoles que el ritmo de su primera milla fuese diferente y cuyos resultados ya he presentado (con la aclaración de que corresponden a carreras en superficie plana).10527869_873222722707461_3268953238488425546_n
3. La topografía (en caso de las carreras de ruta). Es de suma importancia conocer el recorrido y, si se puede, entrenar sobre el, o en una superficie similar o lo más parecida posible. Considerar, por ejemplo, si hay bajadas o predominio de subida, si es pasto, empedrado, terracería o asfalto. Eso, además de la forma en que vamos a “atacar” la prueba, también nos prepara para pensar en tipo de calzado, momentos de hidratación, etc. Por supuesto, conocer el recorrido me ayuda a plantearme qué necesito mejorar y no sólo decir, “soy bueno para subir y no lo soy tanto para bajar”. Ambas cosas pueden aprenderse y entrenarse.
4. El clima. No sólo por la ropa que hay que llevar, sino también la cantidad y momentos de hidratación, por ejemplo, una buena forma de saber qué cantidad necesito beber es, en condiciones similares al evento en que tengo pensado competir, pesarme antes y después de hacer tal reto, eso me dará la cantidad de líquido que he perdido en gramos y un buen parámetro es beber esa cantidad en mililitros; sin embargo, no puede recuperarse totalmente durante la carrera, pero si hay que considerar que desde la pérdida del 3% del peso corporal empieza a haber disminución del rendimiento y que una deshidratación del 6% del peso corporal es grave y pone en peligro la salud, por lo tanto hay que calcular la mejor manera de mantenernos hidratados. Además de la temperatura hay que considerar la humedad. Por otro lado, un clima frío puede ayudar a que logremos nuestras mejores marcas, siempre y cuando estemos preparados para correr de esa manera, es decir, si hace frío (no digo una medición en grados, pues esta afecta a cada quien de forma distinta y es mejor identificar cómo nos sentimos con ese clima) es importante que los músculos y articulaciones estén flexibles y listos para hacer el esfuerzo requerido, puede ayudar calentar por más tiempo, alternar estiramientos, usar guantes o ropa térmica ligera, etc.
5. La altitud sobre nivel del mar. Es muy sabido que en las carreras de fondo correr a nivel del mar reditúa casi siempre en mejores marcas, y que lo opuesto pasa al correr en lugares de gran altitud, por lo que cuando se tiene un evento programado en tales condiciones, es importante considerarlo en los entrenamientos para que el día de la carrera podamos tener una mejor adaptación. Anteriormente se entrenaba en altura buscando estar preparados para las sensaciones que se presentan al correr en mayor altitud. Se sabe que las diferencias en el rendimiento corresponden a una disparidad de 500 metros sobre el nivel del mar, o más, con relación al lugar habitual de entrenamiento, además de que el proceso de adaptación fisiológica se da luego de dos semanas de vivir en un sitio con mayor elevación, y que, por lo tanto, ir a entrenar y regresar al sitio habitual el mismo día, proporciona menor beneficio que quedarse ahí por al menos 2 semanas. Cabe señalar también que el tipo de entrenamiento puede variar dependiendo de si se va a competir en mayor altitud que la que comúnmente se habita, o si se correrá a nivel del mar.
6. La etapa de entrenamiento en que se encuentre el atleta. Muchas veces nos exigimos correr y mejorar cada marca, pero hay que considerar que el entrenamiento es un proceso que está dividido en etapas que llevan a un progreso y dichas etapas incluyen descansos. Por lo tanto, es importante que en cada carrera consideremos el entrenamiento previo reciente y con ello podemos decidir de qué manera afrontaremos la carrera, si lo haremos con un paso constante (centrados en la resistencia como mejor arma), o pensando en un sprint final (considerando que la velocidad es nuestra mejor arma). Un ejemplo de táctica basada en la resistencia es Zersenay Tadese, el Eritreo, cuyo paso implacable le ha llevado a coronarse 4 veces campeón mundial de medio maratón y obtener el record mundial de esa distancia. Mientras que un ejemplo de centrar la táctica de carrera en la velocidad es Mohamed Farah, el Británico de origen Somalí, cuyo sprint final le ha valido para ganar medallas de oro olímpicas y mundiales en 5000 y 10000, además de prestigiosas carreras de ruta.
7. El análisis del estilo de carrera de los competidores en turno, identificando si manejan ritmo sostenido, si hacen jalones largos, si van haciendo cambios de ritmo, si cierran muy fuerte, etc.

Todo lo anterior se contempla en el planteamiento de la táctica de carrera, y es descrito en la tesis de maestría de la española SILVIA ARAGON CALVO, en 2011, llamada ANALISIS OBSERVACIONAL DEL COMPORTAMIENTO TACTICO EN CARRERAS DE 5000 METROS. En ella analiza cómo se han corrido los 5000 metros planos en juegos olímpicos, mundiales y europeos desde 2003 a 2010 y revisa los diferentes planteamientos de los ocupantes del podio. Aragón Calvo señala “Es destacable, por ejemplo la manera en que el Etíope Kenenisa Bekele, en 2008, corrió (acompañado de su hermano y otro etíope) con una táctica muy agresiva desde el inicio, batió a todos y cerró en solitario casi 500 metros, rompiendo el record olímpico. En cambio, Farah ha corrido “suficientemente bien” y los planteamientos de sus adversarios han sido muy especulativos, teniendo como resultado, que Mo ha sido doble medallista olímpico, aunque su marca es la más lenta en los últimos 20 años”.
Siguiendo esta idea podemos decir que es un error aseverar que las carreras de Farah fueron tácticas y la de Bekele no lo fue, pues realmente se trata de la forma en que cada uno planteó una estrategia de carrera basada en las condiciones personales, ambientales y de los contrincantes. Así, a la inversa podemos decir que un marcado error táctico ocurrió en el pasado mundial de atletismo, en Beiging 2015, en la prueba de 5000 metros. ¡Gebriwet y Kejelcha (con marca de 12’57’’), le permitieron a los británicos liderar la competencia desde el inicio, corriendo detrás, cuando a la mitad de la prueba se mantenía el ritmo de casi 3 minutos el kilómetro! Y más aún, Farah, que había corrido la final de 10000 metros y que, como todos, había ya corrido la eliminatoria de la prueba (todo en la misma semana), estaba en el último sitio, e incluso salió hacia el 8º carril para beber agua sin que nadie del grupo contendiente optara por hacer algún cambio de ritmo. Al final Farah se impone con sprint y Kejelcha (que tenía la mejor marca reciente de todos los participantes), concluye con una marca final de casi un minuto arriba de su marca de hacía un mes, es decir, llegó 400 metros después que la marca impuesta por él mismo semanas antes.
10410553_900029216693478_7609667372404584676_nSilvia Aragón Calvo lleva su análisis más allá de la pista y lo traslada a la ruta (en hipótesis), señalando las variables que he mencionado, lo cual considero que puede ser muy útil también a quienes estamos lejos de la elite y nos proponemos correr con un mejor rendimiento

Todas estas reflexiones me llevan a recordar cuando en entrevista le preguntan a Kipchoge si no se lamenta por haber quedado a sólo 8 segundos del record mundial de maratón, y él responde. “Pensar en lo que hubiera pasado y quedarse lamentando por ello, en cualquier deporte, es una falta de disciplina”. Y finalmente me deja ver la importancia de la planeación, del orden, del trabajo y el orgullo que representa sentirme satisfecho por mi esfuerzo en la reciente batalla y de mi compromiso hacia la próxima, ya que, al tiempo que disfruto mis entrenamientos y carreras, estoy convencido que mi mejor carrera está cerca… muy cerca de la mejor versión de mí mismo.

Oscar Saucedo Pintor

Autor: Oscar Saucedo Pintor

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