Gebreselassie: Más allá de la resistencia.

Por: Oscar Saucedo Pintor 

En los juegos olímpicos de Sidney 2000 se llevó a cabo la final de 10,000 metros más cerrada de la historia. La protagonizaron quienes fuera de la pista eran amigos, pero en ella eran dos grandes rivales, dos íconos del atletismo; ambos ganadores de incontables carreras en diversos lugares del planeta, poseedores de varios records mundiales, campeones del mundo, ídolos en sus respectivos países (que también por cierto tienen una gran rivalidad deportiva en carreras de fondo), dos titanes del atletismo de todos los tiempos. 

Por un lado el keniano Paul Tergat, de 31 años de edad, sargento de la fuerza aérea de su país, alto, de 1.82 metros, de 62 kilogramos de peso, un estilo depurado, 5 veces campeón mundial de cross, 3 veces campeón mundial de medio maratón, medallista olímpico, explusmarquista mundial de 10,000 metros, entre otros logros. Por otro lado, el etíope, granjero de niño, corredor de toda la vida, Haile Gebreselassie, de 27 años de edad (aunque algunos especialistas consideran que nació 3 o 4 años antes de lo que se ha tomado como su registro oficial), bajito de estatura, con 1.64 metros, 56 kilogramos de peso, 4 veces campeón mundial de 10,000 metros y también campeón mundial de pista en las distancias de 1,500; 3,000 y 5,000 metros planos, campeón olímpico entonces vigente de la prueba disputada, poseedor de records mundiales en distancias desde los 3,000 metros, entre otros. 

La batalla no podía tener mejores antecedentes, y el final tendría un mejor desenlace: Se entregó la medalla de oro al campeón, Gebre que cruzó la meta en 27’18’’20, llegando 9 centésimas antes que Tergat. ¡Corrieron los últimos 200 metros en 24 segundos! Es un final de película. De hecho en 2001 se realizó la película documental Endurance que culmina con esta carrera y transmite sucesos reales, vividos por el corredor etíope.

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El gran campeón declaró que luego de esta carrera estuvo 3 días recuperándose, no sólo de ampollas, sino de una molestia en el tendón de Aquíles, estuvo agotado y por supuesto, feliz.

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De acuerdo a Gebreselassie, su rivalidad deportiva con Tergat ha sido la mayor, no obstante que son amigos y en ocasiones han entrenado juntos.

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Posterior a los juegos olímpicos ambos continuaron su amistad y su carrera deportiva. La vida de Haile Gebreselassie seguro estaba ya en la secuela de la película.

La región de Arsi, en el centro de Etiopía, en 1973, se componía de una población dedicada primordialmente a la agricultura, ahí nació Haile Gebreselassie, el día 18 de abril, y su niñez estuvo llena de sueños y carencias. En un país con pocas carreteras y una familia de muy limitados recursos, Haile debía ir a la escuela recorriendo a pie diariamente cerca de 10 km y regresar de igual manera, además de que por la tarde ayudaba a su padre en la agricultura y era con frecuencia castigado por llegar tarde o estar muy cansado. Estas duras jornadas fueron forjando su increíble resistencia y de hecho se destacó desde niño por sus aptitudes físicas, más no debutó en una carrera sino hasta los 16 años, cuando decidió abandonar su ciudad natal y fue a la capital donde completó el maratón de Addis Abeba con un tiempo de 2 horas y 42 minutos, sin tener más entrenamiento que su recorrido para ir a la escuela. Sin embargo, aunque muchos lo consideraron un diamante en bruto, su padre optaba por ser más práctico y consideraba que sus 10 hijos debían dedicarse a la agricultura y resolver su problema inmediato de tener algo qué comer cada día, por lo que se opuso a que sus hijos trataran de dedicarse a otra cosa, de hecho consideraba que pensar en correr era una pérdida de tiempo. La madre de Haile murió de cáncer cuando él tenía 7 años y es desde ahí que él decide su vida, pues el multicampeón ha declarado que cuando iba por agua al río que estaba a 3 kilómetros de su casa recordaba cuando iba con su madre y trataba de llegar lo más rápido posible y cuando iba a la escuela lo acompañaba en su mente la crónica sobre la carrera en que Yifter ganó la medalla de oro olímpica en Moscú 1980, la cual escuchó en un radio de transistores, mientras se escondía de su padre. Ocasionalmente lo acompañaba su hermano mayor, quien también fue corredor internacional, pero ambos tenían que cumplir con las jornadas del trabajo y apenas tenían fuerza para correr, estudiar y trabajar con una alimentación raquítica. 

Después de correr el maratón a los 16 años, tomó la decisión de irse a Europa con un extraño hombre blanco al cual tenía días de conocer y que lo llevaría para hacer lo que más le gustaba… correr. Lo hizo, y ganó varias carreras, y materializó el sueño que tenía desde niño: salir de su país que había sido azotado por la guerra, por la sequía que mató a más de 1 millón de personas en 2 años (entre 1983 y 1984) y con su esfuerzo como corredor, poder ayudar a su familia. En 1992 se proclamó campeón del mundo Junior en 5,000 y 10,000 metros. En 1993, consiguió en categoría absoluta el título de 10,000 y el subcampeonato de 5,000 metros planos, en ese año logró la credibilidad de su padre quien dijo que hasta entonces supo que Haile no había perdido el tiempo. En los 90’s vinieron para Gebre varios records mundiales, su reinado en los 10,000 metros, campeonatos olímpicos y mundiales, una gran cosecha de logros atléticos.

Se dice que la forma en que nos movemos dice mucho de nosotros y los que corremos plasmamos parte de nuestra historia de vida en la carrera; la biomecánica del llamado emperador del atletismo de fondo, Haile Gebreselassie, no es la excepción. El balanceo desigual de sus brazos se acentúa cuando está cansado, la forma de correr sobre las puntas es algo que se dice lo ayudó a ser mejor en la pista y él ha señalado que ambas cosas son recuerdos únicos, de cuando corría a la escuela con los libros bajo el brazo y de cómo aprendió a correr sobre el metatarso debido a una lesión que tuvo en el talón durante su infancia, ya que no tuvo zapatos sino hasta los 14 años, de hecho aunque algunos dicen que en su primer triunfo le regalaron unos tenis, la verdad es que no se adaptó a ellos y sus primeras carreras en Europa las hizo descalzo, con un pantaloncillo de lino oscuro y la única camiseta de tirantes que tenía. En la meta lo esperaba su amigo blanco, su entrenador, cargando un cronómetro y registrando sus marcas increíbles. Esta forma de correr sobre las puntas que según se dice lo hizo fenomenal en la pista, le trajo también lesiones y 2 operaciones en el tendón de Aquiles, la primera de hecho 1 mes posterior a su medalla olímpica de Sidney. Algunos expertos decían que el asfalto era demasiado duro para sus metatarsos y que al correr otras pruebas fuera de la pista su rendimiento no sería óptimo y su carrera deportiva duraría poco, sin embargo empezó a correr medios maratones con un gran éxito y consiguió el record mundial sobre la distancia en el 2005 y dos años más tarde también obtuvo el record mundial de maratón.

Gebre ha sido un atleta acostumbrado a romper paradigmas y barreras, nacido en un país con pocos medios de transporte, empezó a hacer todo corriendo y posteriormente a viajar en avión desde sus primeros triunfos atléticos en todo el mundo. Ha sido el primer atleta en correr los 5,000 por debajo de los 13 minutos, el registro más rápido de medio maratón en el continente americano (donde impuso el record mundial), sin embargo, para muchos su gran record es el del maratón de Berlín obtenido en septiembre de 2008, en el cual fue el primer atleta en correr por debajo de las 2 horas y 4 minutos, en 2h 3’ 58’’, ¡a un paso promedio de 2’56’’ el kilómetro, durante 42 kilómetros y 195 metros! Haile realizó esta hazaña luego de que días previos tenía una molestia en el nervio ciático. Cada vez que los expertos señalan el inminente ocaso de su carrera, el Emperador vuelve a sorprender escribiendo su nombre una vez más en la historia del atletismo, con un nuevo triunfo, una distancia o ruta diferente, un nuevo record. Se creía que no podría repetir el oro ganado en los olímpicos de Atlanta pues llegaba al año 2000 cargando una lesión y logró un fantástico título olímpico; se le consideraba acabado cuando luego de Sidney no podía recuperarse y se tuvo que operar el tendón de Aquiles, pero siguió entrenando un promedio diario de 35 kilómetros (en 2 sesiones) según él decía a un paso cómodo del 70% a 80% de su ritmo cardiaco en la zona montañosa del bosque de Ontoto en una altitud de 3,000 metros sobre el nivel del mar y declaró en una conferencia en Japón que ese “ritmo cómodo” era de 3’30’’ a 3’40’’ por kilómetro; se creyó que en la calle su rendimiento no sería tan destacado y sorprendió con marca mundial de medio maratón en 2005; cuando dijeron que el maratón era mucho para sus articulaciones y que había llegado a esta prueba con una edad avanzada, respondió también con record mundial y luego de no ir a Beijín, implantó otra vez marca mundial de maratón. Haile dijo que el mejor día para él es el de la competencia, porque es su oportunidad de mostrarle al mundo lo mucho que ha trabajado, tal vez por ello su gran sonrisa al llegar a la meta, como si fuera su primer triunfo.

Hoy Haile Gebreselassie es mucho más que “el pequeño etíope que se gana la vida corriendo”, como había dicho un diario en los 90’s, pues además de excelente corredor es conferencista y empresario, realiza conferencias dirigidas estudiantes en Japón, Brasil, Alemania y otros países alrededor del mundo, tiene una cadena de hoteles, cines, complejos deportivos y concesionarios automotrices, además de una empresa constructora con la que ha construido escuelas para niños y casas de alquiler, en sus empresas da empleo a más de 600 personas en Etiopía, recientemente adquirió una de las plantaciones cafeteras más grandes de África oriental. Contenderá para legislador en el 2015 y comenta que procura gastar e invertir en su país el dinero que gana, pues sabe lo difícil que es dejar atrás la pobreza y la falta de oportunidades.

Los que admiramos su trayectoria le consideramos un fuera de serie no sólo por sus 47 records  globales realizados como corredor de la categoría libre, sino por ser una persona capaz de sobreponerse a la adversidad de una niñez con grandes carencias, la muerte de su madre a los 7 años, su convicción al buscar su sueño como corredor profesional y emular a Bikila, Wolde o Yifter, pese a que su padre no creía que él pudiera hacer eso posible. Le admiramos por su tenacidad para entrenarse y su decisión al competir hasta lograrlo. Gebreselassie ha dicho que lo más difícil de entrenar no es el cuerpo, sino la mente. 

D_GebreselassieAunque Haile no pudo clasificarse a Londres 2012, pues el maratón de Tokio lo corrió en 2h 8’17’’ sobre un difícil recorrido, sobra decir que con esa marca sería la carta fuerte en casi cualquier país, sin embargo ahí no acaba la historia y por ello la presente reseña ha sido un tributo para el imperecedero Emperador del atletismo de fondo a nivel mundial, que ha sabido mantenerse a la cabeza de la elite por 20 años, en un deporte donde pocos cumplen el ciclo olímpico a gran nivel. Es uno de los mejores corredores de todos los tiempos, ganador del premio Príncipe de Asturias 2011 (ganado a deportistas nominados de diversos deportes, inclusive fútbol), atleta vigente, del cual se augura una lluvia de records que ahora como corredor master ha iniciado: el 18 de mayo de 2013,  en el Gran Premio de Berna, Suiza, en un recorrido muy ondulado, ganó con un crono de 46:59 en las 10 millas, estableciendo un nuevo récord mundial de veteranos. El primer kilómetro lo pasó a un ritmo de 2’38’’, los 5 kilómetros en 13:44 y los 10 en 28:39, la marca anterior la tenía el keniata Jackson Kipngok Yegon en 47:26. La semana siguiente corrió en 28:00 los 10 kilómetros en la Manchester Great Race. Su registro pulveriza el anterior de 28:51, del portugués Paulo Catarino en los 10 Kilómetros de la San Silvestre de Oporto. Hay gran expectación por saber en cuanto podrá correr el maratón y si romperá la plusmarca de 2:08.46 del mexicano Andrés Espinosa, realizada el 28 de septiembre de 2003 en Berlín. Por ahora ya sumó otro record más, en el medio maratón Bupa Great North Run, realizado el 15 de septiembre de 2013 en Inglaterra, corrió a 1h 0’41’’, siendo tercero general, a 32’’ de Bekele y 31’’ de Farah, que son 9 y 10 años más jóvenes que él.

Haile, un ejemplo de disciplina decisión, esfuerzo y longevidad, un fuera de serie que va más allá de lo atlético, de las distancias y del tiempo mismo. Desconozco si una de sus 3 hijas ha seguido sus pasos como corredor, pero sé que además de sus escuelas en Etiopía, Haile cuanta con miles de seguidores y quizá millones hemos imaginado, en algún momento del entrenamiento, que podemos correr o como él, superar adversidades y disfrutar de nuestros triunfos personales, siguiendo un ejemplo de superación, como él lo hiciera al escuchar en su viejo radio de transistores las crónicas de sus héroes deportivos.

 

oscaresaucedopintor@msn.com

Oscar Saucedo Pintor

Autor: Oscar Saucedo Pintor

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2 Comentarios

  1. Muy buena reseña oscar, felicidades. Haile es y seguira siendo un icono del atletismo.

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  2. ES UNA GRAN SORPRESA PERSONAL ENTERARME DE UN GRAN FONDISTA ELITE,HE LEIDO SOBRE ZATTOPECK,PAVO NURMI,ABE BIKILA,LOPEZ DE PROTUGAL,BARRIOS DE MEJICO,PERO LA FORMA COMO SE DESARROLLO HAILE ES TODO UNA EPOPEYA,DEBEMOS DIFUNDIR ESTA BIOGRAFIAS EN LOS COLEGIOS Y ESCUELAS,GRATAMENTE SORPRENDIDO,QUE SIGAN LOS EXITO.SALUDOS A UN GRAN FONDISTA SIN PAR.

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