Dos estrellas que trascendieron Boston

kathrine-switzer-boston-marathon-finisher

 

Terminó el primer gran maratón de nuestro continente en 2017, y más allá de los resultados de los primeros lugares, me parece admirable la historia de Kathy Switzer  que se convierte en la primera mujer en hacer dos maratones con 50 años de diferencia. Kathrine Virginia Switzer, nacida en Alemania en 1947, es una deportista admirable, no sólo por su determinación en el maratón de Boston de 1967, sino  más aún por ser la misma persona que en 2017, a los 70 años, terminó nuevamente el maratón de Boston y lo hizo con un magnífico tiempo de 4h44’31’’.

¿Cómo no admirarse de que en 1967, en un mundo lleno de prejuicios machistas excluyentes, una mujer corriera por 42 kilómetros y terminara el legendario maratón de Boston? Y más que lo hiciera con la sorprendente marca de 4 horas 20minutos, cuando se creía que las mujeres no eran capaces de correr más de dos kilómetros y medio.

En palabras de Kathrine: “En ese tiempo se consideraba que correr largas distancias podía hacer que a la mujer le creciera vello en el pecho, bigote o que se le cayera el útero”. Por lo que, bajo argumento de supuesta protección, estaba prohibido inscribir mujeres a esa prueba.

El maratón de Boston había sido un evento sólo para hombres durante 70 años y ella fue la primera mujer en inscribirse oficialmente, aunque para lograrlo se registró como K. V. Switzer. Durante la carrera algunos le aplaudieron y la mayoría sólo observaba, los periodistas comentaban y le tomaban fotos, pero uno de los directores de la carrera, llamado Jock Semple se bajó de un camión y trató de sacarla a empujones y descargadiciéndole: “Lárgate de mi carrera y devuélveme ese número”, entonces su entrenador, Arnie Briggs y Tom Miller jugador de futbol americano y su pareja sentimental en ese momento empujaron a Semple y junto con otros corredores la escoltaron para que pudiera terminar la carrera. Sin saberlo, en ese momento se forjaba una imagen icónica, tanto en el deporte, como para el movimiento feminista, como declara Kathrine al hablar desde su fundación 261 Women’s Marathon (llamada así porque ese es el número que porta en la carrera legendaria).

En 1974 Kathy ganó el maratón de Nueva York, en 1975 fue segunda en Boston e hizo su mejor marca de maratón con 2h51’37’’ y posterior a ello siguió participando en carreras  y apoyando el deporte en diferentes países.

La fundación 261 Women’s Marathon “promueve eventos deportivos internacionales (hockey, tenis, fútbol, deportes tradicionales y por supuesto carreras), haciendo donaciones en países como la India y otros en África para impulsar la equidad de género, romper barreras impuestas por las castas, y favorecer el desarrollo físico, emocional y social de los jóvenes con discapacidad”.

Después de su participación en el maratón de Boston de 1967, Kathrine encabezó un movimiento y logró, 5 años después, que se permitiera a las mujeres participar en el mismo. De ese modo, en 1972 se permitió inscribir mujeres en el maratón de Boston, pues antes de ese año quienes lo hacían era sin número, como en el caso de Roberta (Bobbi) Gibb, la legendaria corredora que terminó ese recorrido en 1966, 1967 y 1968 (en el 67 lo hizo en casi una hora menos que Kathrine) y quien describe haber corrido con zapatos de cuero, pues en ese tiempo no había calzado deportivo para mujeres. Bobbi terminó el maratón en 1966 con un tiempo de tres horas, veintiun minutos y cuarenta segundos, por delante de dos tercios de los corredores. La carrera de Roberta (Bobbi) causó gran revuelo en los periódicos que publicaron “Una hermosa chica rubia corre en la carrera de hombres”, con lo que la asociación de Atletas Amateur prefirió prohibir la inscripción de mujeres al maratón, diciendo que era riesgoso para la salud. La carrera de Bobbi Gibb se reconoció 30 años después, cuando en 1996 se añadió su nombre a la lista de ganadores del Maratón de Boston, como la primera mujer que ganó el evento, y se reconocieron también sus victorias en 1967 y 1968, otorgándole una medalla. Este hecho marcó también la participación femenina en este maratón, pues 50 años después, la ganadora de Boston 2016, la etíope Atsede Baysa le regaló su trofeo a Gibb, diciendo que su historia le inspiró para entrar al atletismo. La multipremiada Bobbi Gibb ingresó al salón de la fama, ha formado parte de numerosos documentales sobre la lucha de las mujeres en el deporte y ha tenido participación en áreas tan diversas como la escultura, filosofía, medicina, derecho, periodismo y por supuesto, en el deporte.

1961408210c19ebb10303aeaf12b07aaEl maratón de Boston ha reconocido la lucha de estas emblemáticas mujeres y señala que en 2016 se aceptaron 14000 mujeres de los 27500 inscritos (cabe señalar que se debe entregar el certificado de una marca mínima en maratón o medio maratón para poder inscribirse).

En esta edición del maratón Bostoniano, Kathy Switzer, ya con 70 años de edad volvió a luchar, ya no contra ese impedimento de inscribirse o contra el fúrico sujeto que intentó sacarla del evento; sino contra un clima adverso que, en palabras de Chris Troyanos, director médico del maratón, provocó que hubiera 2358 atendidos, la mayoría por golpe de calor, algunos con emergencias médicas reales, con temperaturas corporales por encima de los 42 grados.

En esta épica carrera de 42 kilómetros, ahora con mucha más edad, nuevamente, Kathy se impuso y llegó a la meta sonriendo y con el mismo número que hace 50 años, el 261, que es visto por muchos, y muchas, como una señal de lucha e inspiración.

Oscar Saucedo Pintor

Autor: Oscar Saucedo Pintor

Compartir este artículo en

Enviar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>