Dejad que los niños se muevan… para que se desarrollen los atletas

Por:  Psic. José Manuel Sánchez Durón

DSC00431Como parte de mi formación profesional, tuve la oportunidad de revisar muchas investigaciones que llamaron mi atención. Una de ellas trataba sobre el apasionante tema del desarrollo de los órganos de los sentidos. El punto central era que a gatitos recién nacidos se les habían cubierto los ojos para impedir su visión y descubrir si ello tendría algún efecto sobre el desarrollo posterior de su capacidad visual. Los investigadores quitaron las vendas de los ojos de los gatitos algunas semanas después y descubrieron que efectivamente el desarrollo de su capacidad visual se vio alterado radicalmente. Estos animalitos no fueron capaces de alcanzar la capacidad visual de un gato “normal”. Luego los investigadores repitieron el estudio pero esta vez con gatos que ya tenían algunas semanas de vida. Se les vendaron los ojos y se les destaparon algunas semanas después. En esta ocasión el resultado fue diferente. Aunque los gatos tardaron un poco en adaptar nuevamente sus ojos a la luz, con el paso de los días recuperaron totalmente su capacidad visual.

Estos estudios nos sugieren una característica peculiar del desarrollo de un órgano tan importante como lo es el ojo. El desarrollo del ojo pasa por momentos críticos en los que, si se altera su evolución normal,  entonces no será capaz de alcanzar su pleno desarrollo. Los gatitos recién nacidos cegados no fueron capaces de alcanzar su madurez visual porque se les alteró el momento crítico para su desarrollo. En cambio, los gatos mayores recuperaron su capacidad visual porque cuando fueron tapados sus ojos éstos ya habían pasado su momento crítico.

DSC00410Considero que el desarrollo del movimiento humano también tiene sus momentos críticos. Puesto que para la mayoría de nosotros el movernos es algo tan sencillo y natural, no es un tema que acapare nuestra atención. Sin embargo aún un simple movimiento de los dedos conlleva una serie de complejos mecanismos a nivel cerebral y muscular que bien podríamos decir que la capacidad de movernos es un auténtico “milagro de la naturaleza”.

¿Y qué decir de las hazañas que los grandes atletas realizan gracias al dominio de su cuerpo? ¿Qué decir de los récords que año tras año imponen los héroes del deporte al llevar sus movimientos a su máxima expresión, cada vez más rápidos, cada vez más fuertes y cada vez más precisos? Todos esos movimientos son tan coordinados que al contemplarlos podemos tener la sensación de que esos seres (que muchas veces parecen “sobre humanos”) nacieron con esos dones y virtudes que no compartimos la inmensa mayoría de los mortales. Sin embargo, aún el movimiento más sutil, preciso, exacto, justo, certero, atinado, armónico o detallado de un atleta de élite fue desarrollado a partir de los primeros movimientos de los que era capaz ese mismo atleta al nacer. Y el desarrollo de esos movimientos, así como el desarrollo de los ojos de los gatitos, también tuvo sus momentos críticos.

DSC00403Aunque ciertamente resultaría difícil explicitar cuál es el momento crítico para el desarrollo del movimiento humano, podemos decir de una manera general que los primeros años de vida abarcan un gran período crítico. Un niño que se mueve en su desarrollo temprano será un niño que podrá desarrollar más cualidades motrices en el futuro. A la inversa, un niño que tenga pocas oportunidades de moverse en su entorno temprano será un niño que se verá poco favorecido cuando se trate de competir con otros, por ejemplo, durante las clases de educación física en la escuela.

Esta reflexión nos lleva al punto central que quiero exponer en este escrito. Para que un niño desarrolle en buena medida sus capacidades de movimiento y eso le permita ejercer el día de mañana una práctica deportiva (ya sea de ocio o de competición), no es suficiente con que en sus primeros años tenga la capacidad de moverse sino que además necesita que el ambiente en el que se desarrolla le permita y lo incite a moverse.

Un ambiente que permite el movimiento es un ambiente que no lo restringe. Muchos adultos (padres de familia y maestros de escuela) restringen los intentos de movimiento de un niño ya sea para mantener una disciplina, para evitar accidentes o simplemente para tener un poco de calma en la casa. Obviamente todas estas razones tienen su propio valor. Sin embargo no debemos olvidar que las pequeñas hazañas motrices del niño no solo estimulan sus habilidades nacientes sino que además le ayudan en alto grado para conocerse a sí mismo y para ir cultivando su autoconfianza.

Pero además, no basta con que el ambiente del niño no restrinja su movimiento, también es necesario que lo provoque. En general los niños tienden a moverse y prácticamente cualquier pretexto les parece bueno para correr, saltar, girar o trepar. Pero también hay pequeños que demuestran cierta pasividad que conviene tener en cuenta. En esos casos es importante que los adultos inciten el movimiento por medio de juegos para que el niño descubra todos sus beneficios y pierda el miedo a hacer lo que otros niños hacen. Opino que muchos de los miedos de los niños pueden vencerse a partir del movimiento.

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En resumen, quiero concluir con dos comentarios. Es muy importante que se respeten los momentos críticos en el desarrollo del movimiento de nuestros niños. La manera ideal derespetar esos momentos es favoreciendo que el movimiento ocurra. En esa tarea los adultos tenemos una gran responsabilidad. Nosotros somos los que ayudamos o impedimos, los que estimulamos o restringimos el movimiento de los niños. Ciertamente es importante que el niño eduque su movimiento para que lo realice en las maneras, lugares y tiempos adecuados. Pero lo principal es que ante todo, el movimiento se permita. Un niño al que le hemos permitido moverse y que ha sido educado en el movimiento será un adulto que nos lo agradecerá el día de mañana… al valerse por sí mismo.

info@psicologia-deporte.com

José Manuel Sánchez

Autor: José Manuel Sánchez

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1 Comentario

  1. me es muy excelente este articulo ya que trabajo con niños gracias por compartir

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